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Abogado: ALFREDO HERRANZ ASIN Despacho: Conde Aranda, 1, Pral. Izda. 50004 Zaragoza Teléfono 976205797 Email: alfredoherranz@reicaz.com Twitter: @extranjeriabog

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domingo, 20 de abril de 2014

¿PARA QUE UNA LEY DE EXTRANJERIA SI NO LA CUMPLIMOS?

Ya he escrito en este blog en varias ocasiones sobre el tema de las expulsiones ilegales por parte de la administración española en Ceuta y en Melilla, por ejemplo aquí, o de cómo en realidad en materia de extranjería no se cumple el Estado de Derecho y por tanto el principio de legalidad.

Nuevamente tenemos un hecho que lo demuestra, bastante grave por cierto. En estos días pasados un grupo de inmigrantes accedió a las islas chafarinas, territorio español, algunos de ellos pudieran ser menores de edad y solicitaron asilo. A pesar de eso, el Estado Español de manera irregular procedió nuevamente a lo que denominan "expulsiones en caliente". Como digo el tema es bastante grave por los dos extremos apuntados, uno que pudieran ser menores de edad (se les práctico la prueba de medición de hueso pero esta prueba tiene un sensible margen de error) y sin lugar a dudas, solicitaron asilo. Aquí la noticia.

La Administración siempre ha de cumplir la norma, no solo porque a ello viene obligado por la misma, por el principio de legalidad, sino que como veladora del cumplimiento de la norma por parte de las ciudadanos, ¿que legitimidad ética tiene en dicha vigilancia y control si ella misma no la cumple?.

El mensaje que se manda es gravísimo, el de que nos podemos saltar la norma cuando nos convenga. Pero además de este mensaje resulta que el incumplimiento afecta no solo a derechos humanos sino a convenios y obligaciones internacionales, como es la protección del menor y la de los solicitantes de asilo. Más en un país del que hacer décadas tuvieron que salir muchos españoles perseguidos tras la guerra civil y que fueron acogidos en países terceros. Que poca memoria tenemos, o que memoria tenemos para lo que nos interesa.

Lo más sencillo, es entender que si tenemos una norma que no cumplimos, la ley de extranjería, porque la Administración está indicando que la misma no es útil, debería tener la valentía de reformarla, en vez de incumplirla sistemáticamente, y adecuarla, si es que puede, a lo que entiende que son los intereses que debe proteger.

Ciertamente es preocupante que a los ciudadanos, estas cuestiones de fondo, se las traigan al pairo.

domingo, 6 de abril de 2014

A VUELTAS CON LA NACIONALIDAD

Son numerosos los procedimientos de nacionalidad que se han tramitado en los últimos años, en los cuales muchos extranjeros están adquiriendo la nacionalidad española. La adquisición de la nacionalidad española supone la renuncia a la nacionalidad anterior, salvo los supuestos de doble nacionalidad. Aun así hay países que no aceptan esta perdida de nacionalidad y siguen considerando a dichos extranjeros como nacionales suyos. Y en relación a esto, pocas reflexiones he visto sobre la siguiente cuestión, ¿verdaderamente muchos de esos extranjeros se sienten españoles y dejan de sentirse nacionales de su país de origen?

¿A que obedecen tantos expedientes de nacionalidad en los últimos años? Naturalmente no niego que exista el libre ejercicio de un derecho legal, pero creo que tiene mucho que ver con tres factores fundamentales. El primero, la mayoría de los ciudadanos extranjeros precisan de una residencia de 10 años para poder solicitar la nacionalidad y es en estos momentos, de unos años a esta parte, cuando se están consiguiendo dichos períodos mínimos de residencia.

La larga duración hace que se pueda dar una decisión que implica no volver a su país de origen, razón de más para dar un paso más de disvinculación del mismo, en unión al argumento que voy a dar con posterioridad. Si alguien ya decide que va a acabar su vida en nuestro país lo lógico es que se plantee obtener la nacionalidad española

Esto ha de ponerse en unión con la situación económica. Como ya he explicado en alguna entrada nuestro sistema de obtención de permisos siempre ha estado unido a la situación laboral. Naturalmente no es lo mismo cuando alguien ya tiene el permiso de residencia de larga duración, pero el extranjero que lleva unos años en nuestro país sabe que nuestro país es cambiante, que no hay seguridad jurídica, ha visto cambiar muchas veces la norma y ha conocido muchos casos de personas que han perdido la autorización de residencia y trabajo y eso le puede hacer pensar en la conveniencia de tener una absoluta seguridad de permanencia, la nacionalidad.

Claro que todo ello, comprensible, poco tiene que ver con lo que tradicionalmente hemos entendido como razones para obtener la nacionalidad, menos utilitaristas y más emocionales. Creo que quien obtiene la nacionalidad USA lo hace verdaderamente convencido de lo que está haciendo y queriendo sentirse estadounidense pleno, olvidando la pertenencia a la nacionalidad anterior. Y creo que eso, no ocurre en nuestro país.